skip to Main Content

El comienzo del viaje de Amasar

Somos Amasar y queremos compartir contigo uno de nuestros tesoros caribeños. Hemos disfrutado de esto durante siglos y creemos que es hora de compartirlo con el mundo. Pero ahora como una harina nutritiva sin gluten. Soy Marisol Villalobos y les presento Pana, Panapén, Fruta del Pan, Hulu o “Buen Pan”. En Amasar, basándonos en una abundante investigación científica, lo estamos promoviendo como el próximo gran superalimento.

 

Pero, ¿cómo obtuvimos la fruta del pan? Es una historia extraordinaria que compartiré con todos ustedes. Se lo debemos a los nativos de Tahití, una isla de la Polinesia Francesa del Pacífico. ¡La fruta del pan llegó al Caribe a fines del 1700 en un viaje extraordinario del Capitán William Bligh, su tripulación y el Imperio Británico! ¿Quién no ha oído hablar de la famosa historia del motín en el Bounty? ¡Quizás uno de los primeros eventos de globalización registrados! Al final, obsequió a nuestras hermosas islas caribeñas con un superalimento que tendría un impacto y todavía lo hace en la comida y la cultura de nuestra gente.

 

Para nosotros y Amasar también hay una historia. Ambos, mi esposo, Jesús, y yo amamos la agricultura. Éramos parte de los Future Farmers of America y ahí fue donde nos conocimos. La agricultura nos unió. Nuestra primera inversión fue la compra de una finca en las altas montañas de Jayuya. Debido al trabajo de Jesús en la industria farmacéutica, la vida nos movió a ser expatriados en Italia durante algún tiempo. Mi Madrina Mily, nos envió desde Puerto Rico una fruta de panapén enorme. Sabía que era mi favorita. Y allí no había fruta del buen pan. ¡Esto fue la chispa que comenzó la idea del potencial de este superalimento y aquí es donde comenzó el viaje de Amasar!

 

En 2016 visitamos a unos amigos boricuas Jajaira y Josué, que también estaban expatriados. Es muy interesante cuántas cosas pasan con la nostalgia de nuestra familia, de nuestra comunidad, nuestra cultura y nuestros amigos. Fuimos en busca de una guitarra. Después de compartir con ellos, sobre nuestras ideas y sueños. Decidimos ir a un festival que se estaba celebrando en Madrid ninguno sabíamos de qué se trataba. Para nuestra sorpresa esa famosa fiesta celebrada en Madrid era en honor a San Isidro Labrador, ¡el santo de la agricultura! Fue demasiada coincidencia, habíamos estado construyendo la idea de trabajar juntos con el árbol del pan. Y ahí estaban todas las carrozas con productos del campo por toda la ciudad. ¡Se decidió que nos embarcaríamos en nuestro propio viaje con la pana o buen pan! Y regresamos a Puerto Rico para comenzar a cultivar esta fruta maravillosa.

 

Nuestra misión es convertir a Puerto Rico y el Caribe en embajador de la pana. Compartir con el mundo los beneficios de este generoso superalimento que seguirá impactando positivamente en nuestro planeta.

En Amasar:

Back To Top